Nueva investigación podría impulsar el tratamiento personalizado de la HAP

Escrito por Phyllis Hanlon, colaboradora de PHA

 

Estudios recientes informan que el futuro de la asistencia sanitaria está en la medicina personalizada. Éste es un campo de la atención médica que está en desarrollo y tiene en cuenta factores clínicos, genéticos, ambientales, conductuales, además de otros factores individuales en el tratamiento de las enfermedades. Este enfoque ya se ha utilizado con éxito en algunos campos médicos, incluyendo oncología y neumonología, específicamente para la fibrosis quística.

A finales de agosto de 2017, la medicina personalizada dio otro paso adelante con la aprobación de la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU. (FDA, por sus siglas en inglés) de Tisagenlecleucel (Kymriah®) para ciertos pacientes pediátricos y adultos jóvenes con leucemia linfoblástica aguda. Tisagenlecleucel es la primera terapia genética aprobada en los EE. UU. que usa células modificadas genéticamente del propio sistema inmunológico del paciente y les “enseña” a reconocer, atacar y matar las células cancerosas.

Según la clasificación de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en la Hipertensión Arterial Pulmonar del grupo 1, el tratamiento con bloqueadores de los canales de calcio puede considerarse como una forma de medicina personalizada, ya que la terapia es muy eficaz en un pequeño número de pacientes que responden positivamente a una prueba realizada durante el cateterismo cardíaco derecho llamada prueba vasodilatadora aguda. Desde este descubrimiento -hace varias décadas- no se han dado grandes pasos en tratamientos individualizados y personalizados para pacientes con cualquier forma de HP. Los medicamentos se aprueban con base a la respuesta promedio del tratamiento en un grupo de pacientes estudiados en un ensayo clínico y los médicos clínicos aún prescriben la terapia basada en las recomendaciones de expertos y la gravedad de la enfermedad de un paciente.

Para profundizar más, dos investigadores revisaron lo que ya se sabía acerca de la respuesta a la medicación para la Hipertensión Arterial Pulmonar, cómo identifican super responders a estas terapias y qué podría deparar el futuro de la medicina personalizada para los pacientes con HAP.

Stephen J. Halliday, M. D., y Anna R. Hemnes, M. D., ambos del Centro Médico de la Universidad de Vanderbilt, notaron que los pacientes con HAP han tenido históricamente una supervivencia “desalentadora”, en algunos tan baja como tres años sin tratamiento. Sin embargo, durante el último cuarto de siglo la investigación ha llevado al mercado 14 medicamentos aprobados por la FDA para cinco clases diferentes, mejorando sustancialmente la supervivencia y la calidad de vida.

Los medicamentos utilizados para tratar el HAP que se incluyeron en esta revisión fueron:

Bloqueadores de los canales de calcio (CCB)

g., diltiazem y amlodipino

Antagonistas de los receptores de la endotelina (ERA)

g., ambrisentan, bosentan y macitentan

Estimuladores de los receptores de prostaciclina IP

g., selexipag

Inhibidores de la fosfodiesterasa tipo 5 (PDE5)

g., sildenafilo y tadalafilo

Análogos de la prostaciclina

g., epoprostenol, iloprost y treprostinil

Estimuladores solubles de guanilato ciclasa soluble (sGC)

g., riociguat

Los doctores Halliday y Hemnes señalaron que no se ha hecho suficiente investigación para predecir cómo responderán los pacientes a estos medicamentos. En los ensayos clínicos para cada uno, los científicos observaron que algunos tipos de pacientes podrían ser más propensos a responder a una terapia que otros. Por ejemplo, un estudio incluido en su análisis muestra que los hombres podrían ser más propensos a responder positivamente al tadalafilo que las mujeres; otro estudio muestra que, cuando se analizan ambrisentan y bosentan juntos, las mujeres podrían ser más propensas a responder positivamente a una ERA que los hombres. Sin embargo, estas son sólo observaciones y requieren más estudios para verificar los resultados. Tampoco significa, por ejemplo, que las mujeres no deban tomar tadalafil o que una ERA no funcione en los hombres.

Explicaron que cuando los investigadores llevan a cabo un ensayo clínico para averiguar qué tan efectivo podría ser un medicamento, deben examinar a todos los pacientes inscritos en el ensayo. Los cambios promedio en la supervivencia, la progresión de la enfermedad o la distancia a pie de seis minutos (6MWD) han sido considerados como factores importantes por la FDA al decidir aprobar un nuevo medicamento. Sin embargo, no todos los pacientes tendrán la misma respuesta. En toda la población estudiada, algunos tendrán poca o ninguna respuesta, mientras que otros responderán particularmente bien y se les conoce como Super responders.

Actualmente, muchos médicos siguen el protocolo cuando tratan a pacientes con HAP. Una vez que han llegado a un diagnóstico definitivo, determinan en qué clase funcional de la Organización Mundial de la Salud (OMS) cae el paciente y luego seleccionan un medicamento o combinación de medicamentos recomendados para ese diagnóstico y clase. “La evidencia para guiar a los médicos en esta decisión vital es limitada en la actualidad”, aunque la mayoría de los médicos reconocen que algunos pacientes tienen una respuesta extremadamente positiva al tratamiento (es decir, los super responders), según los autores.

Halliday y Hemnes informaron que la HAP se comporta de manera diferente en cada paciente y que “se necesita un enfoque más personalizado de la terapia”. Sugirieron que los pacientes que tienen una respuesta extraordinaria al tratamiento sean examinados más de cerca para aprender y entender esta respuesta, lo que podría ayudar a otros pacientes en el futuro. Afirmaron que los avances en la medicina de precisión y las pruebas genéticas podrían ayudar a determinar qué medicamento es el mejor para cada paciente. Uno de los primeros pasos hacia esta meta es definir más específicamente lo que hace a un super responder, lo que podría involucrar varias observaciones clínicas, pruebas de laboratorio, mediciones del corazón y del flujo sanguíneo después de que el paciente ha comenzado a tomar un medicamento. Al identificar a los super responders y aprender más sobre ellos, los médicos pueden identificar qué terapias podrían ser más adecuadas para pacientes similares antes de comenzar el tratamiento, sugirieron los autores.

“Estamos entrando en una era de la medicina de precisión, en la que los enfoques de tratamiento basados en algoritmos se modificarán de manera que tengan en cuenta la variable individual”, escribieron los autores. Usar el mismo tratamiento para cada paciente no siempre logrará el mejor resultado; el tratamiento adaptado al individuo se traducirá en resultados óptimos.

Este artículo es una traducción del original publicado por PHA.

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