Cómo controlar los efectos secundarios de las prostaciclinas

Escrito por Phyllis Hanlon

La Administración de Drogas y Alimentos (FDA) ha aprobado 14 medicamentos para tratar pacientes con HP del Grupo 1 según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Ocho de estos fármacos pertenecen al grupo de las prostaciclinas y ayuda a relajar los vasos sanguíneos de los pulmones.

Aunque se ha demostrado que estos medicamentos mejoran la supervivencia y la capacidad de ejercicio, a menudo producen efectos secundarios que pueden causar que los pacientes dejen de tomarlos. Un grupo de experimentados profesionales de la salud relacionados con la HP ha escrito un artículo para caracterizar los efectos secundarios más comunes de los prostaciclínicos y ofrecer recomendaciones sobre cómo manejarlos.

Tres de los autores trabajan en centros acreditados por la Pulmonary Hypertension Association (PHA): Martha Kingman, DNP, FNP-C, del Centro Médico Southwestern de la Universidad de Texas en Dallas; Christine Archer-Chicko, CRNP, MSN, de la Universidad de Pennsylvania; y Robin Hohsfield, RN, BSN, de la University of Colorado Health en Denver. También contribuyeron al artículo Joy Beckman, RN, MSN de Harbor-UCLA Medical Center; Mary Bartlett, MS, FNP de Winthrop University Hospital; y la autora principal Sandra Lombardi, RN de los programas de HP de la Universidad de California en San Diego.

En su trabajo, estos clínicos señalaron que las prostaciclinas sólo están aprobadas para pacientes con HAP, que es el Grupo 1 de la OMS.

Los medicamentos prostaciclínicos pueden administrarse de varias maneras: por infusión intravenosa continua; por vía subcutánea, o debajo de la piel; inhalación; o por vía oral. Independientemente del método de administración, los medicamentos generalmente se inician a una dosis baja y luego se incrementan lentamente. Los autores señalaron que, en su mayoría, los efectos secundarios son peores cuando la dosis aumenta y tienden a mejorar después de alcanzar una dosis manejable.

Los autores reportan los siguientes efectos secundarios y ofrecen maneras de tratarlos. Esta lista tiene la intención de proporcionar una revisión sobre algunos de los métodos utilizados con frecuencia por estos profesionales de la salud. Esto puede variar según el paciente, por lo que es importante que hable con su equipo médico acerca de los efectos secundarios que podría estar experimentando antes de probar cualquiera de las recomendaciones que se enumeran a continuación.

  • El dolor en la mandíbula, pierna y el dolor generalizado del cuerpo es un posible efecto secundario. Después de evaluar la gravedad y calidad del dolor, el médico recomienda primero métodos no farmacéuticos para aliviarlo, incluyendo el uso de almohadillas térmicas, masaje, acupresión o técnicas de relajación. Si esto no funciona, el profesional de la salud podría recetar un medicamento de venta libre, como acetaminofén o algo más fuerte como gabapentina o tramadol.
  • Los dolores de cabeza podrían afectar a los pacientes, particularmente a aquellos que tienen antecedentes. En este caso, los médicos podrían recomendar un medicamento para tomar antes de la prostaciclina para prevenir o reducir la gravedad del dolor de cabeza. Si el dolor es inesperadamente severo, es prudente llevar a cabo un estudio imagenológico para descartar otras causas.
  • Los mareos y la presión arterial baja a veces ocurren en pacientes que toman prostaciclinas y otros medicamentos para la hipertensión pulmonar. Usted debe reportar cualquier mareo o presión arterial baja a su equipo médico tratante.
  • Se pueden presentar náuseas y vómitos con cualquiera de los prostaciclínicos. Los médicos a veces recomiendan que los pacientes coman comidas más pequeñas y frecuentes o que usen productos alimenticios a base de jengibre. En algunos casos, se pueden administrar medicamentos antes de la dosis para prevenir las náuseas. Las mujeres deben someterse a pruebas de detección del embarazo. Cualquier pérdida de apetito, náuseas y vómitos continuos puede llevar a la pérdida de peso. Si es necesario, el paciente debe ser referido para una consulta nutricional.
  • La diarrea es un efecto secundario típico cuando se toman prostaciclinas, pero puede controlarse con medicamentos de venta libre. Sin embargo, un caso grave podría ser Clostridium difficile (C. diff), una bacteria que causa inflamación en el colon, o alguna otra causa y debe ser descartada por un especialista.
  • El rubor o sarpullido es un efecto secundario menor que se puede controlar usando compresas frías o un ventilador.
  • La tos y el dolor de garganta pueden ocurrir cuando el paciente está tomando prostaciclinas inhaladas. Las pastillas para la garganta o un broncodilatador (inhalador) algunas veces pueden ayudar a aliviar los síntomas. La tos también puede ocurrir si el medicamento no se inhala correctamente y puede ser evaluado por un especialista en la administración del medicamento.
  • La trombocitopenia (bajo conteo plaquetario) se ha observado con ciertas prostaciclinas y con HPA avanzado. Cualquier paciente con un bajo conteo de plaquetas al inicio del tratamiento debe ser monitoreado cuidadosamente con exámenes de sangre de rutina.

Además de los efectos secundarios antes mencionados, los pacientes podrían experimentar ciertas complicaciones relacionadas con la forma en que se administran los medicamentos, según los autores. Los medicamentos administrados por vía subcutánea pueden causar dolor, sensibilidad o sangrado leve en el sitio. Los autores indicaron que las bolsas de hielo, los parches para el dolor o los medicamentos analgésicos podrían ayudar a reducir los efectos secundarios. En algunos casos, un tipo diferente de catéter puede ser útil.

Los pacientes que reciben prostaciclinas por vía intravenosa podrían desarrollar una infección, informaron los autores. Recomiendan un “sistema de cubo cerrado” para reducir la posibilidad de introducir bacterias en el sitio. La fiebre siempre debe ser reportada al médico tratante.

Kingman y Hohsfield resaltaron que los efectos secundarios son comunes, pero generalmente se resuelven o disminuyen con el tiempo, aunque cada paciente es único y debe ser evaluado caso por caso. Señalaron que los médicos que tienen una “clara comprensión de las opciones” están mejor capacitados para desarrollar una estrategia de tratamiento eficaz para abordar los efectos secundarios. También es importante para los médicos diferenciar entre los efectos secundarios de la medicación y los signos de empeoramiento de la enfermedad. Más importante aún, los autores instan a los médicos a educar a los pacientes sobre el control de los efectos secundarios y fomentan la comunicación abierta. Los autores del estudio, que son enfermeras o enfermeras practicantes, afirmaron que las enfermeras “… están en una posición clave para brindar apoyo y asesoramiento al paciente, ayudando así a los pacientes a permanecer en terapia”.

Las conclusiones y recomendaciones de este estudio se basan en gran medida en similitudes con otros estados de enfermedad y experiencia personal, y falta apoyo basado en la evidencia. El paciente debe hablar con su equipo médico sobre cualquier efecto secundario que pueda estar experimentando y pedir recomendaciones sobre cómo reducirlo.

Traducido desde el artículo original de la PHA

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